Miércoles, 17 Octubre 2018 08:41

Alfonso Larqué

“Creación del Centro para la Conservación y Aprovechamiento del Ramón”

Alfonso Larqué Saavedra*

Miembro del Comité de Tecnología y Diseño Comité de Tecnologia y Diseño



El pasado 31 de agosto, con la presencia de varias autoridades federales y estatales de la SEP, Sedesol, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología y la Secretaría de Desarrollo Rural del Estado de Campeche, así como con la de los directores de siete instituciones académicas del sur-sureste del país, se creó en China, Campeche, el “Centro para la conservación y aprovechamiento del Ramón”. El ramón es un árbol dominante en la Selva Tropical de nuestro país, que está referido en los libros sagrados de los mayas como una de las plantas importantes de la cultura maya. El orador responsable de explicar a la comunidad ahí presente, por qué se creaba el citado centro, anotó las siguientes razones específicas: Una, favorecer la producción de alimentos sin destruir el ambiente; dos, que la biodiversidad se convierta con este ejemplo en bienestar social; tres, reducir la importación de granos y cuatro, atender, por la metodología que se está utilizando, que las poblaciones que viven en estas selvas reduzcan su pobreza extrema. Terminó señalando que para su establecimiento no se requirió inversión alguna del Estado o la Federación y que su gobernanza estará fincada en la voluntad expresa de las instituciones participantes. Hay que resaltar que la firma del convenio de creación del citado Centro fue acompañada por numerosos jóvenes alumnos, pues serán ellos ­parte fundamental para que el modelo propuesto funcione.

Ciertamente, con tales objetivos es más que bienvenido el modelo del proyecto bandera que le da identidad al nuevo Centro. No cabe duda que es urgente atender la reducción de importación de granos ya que según los analistas somos el primer importador de maíz en el mundo, lo cual nos sitúa en una posición ciertamente delicada y triste para los mexicanos que saben que el centro de origen y domesticación de esta especie, así como de su gran diversidad de razas, es México. Pasamos de ser exportadores de este grano en los años 60 del siglo pasado a importadores netos, en menos de cincuenta años. Dicen algunos voceros que producimos en México suficiente maíz blanco para los humanos, aunque habría que ver a qué costo y si dicha producción se logra con semillas de variedades o híbridos de compañías mexicanas o son importadas. Lo que es claro es que no alcanza la producción para cubrir la demanda. Ojalá que este nuevo Centro, cuando se consolide con resultados fehacientes, se sume a otros centros ya establecidos, con vocación definida, fundados hace más de 50 años como son CI de la Papa, en Perú, el CI del arroz en Filipinas o el CI de Maíz y Trigo en México.

Hay que anexar a la propuesta, que el nuevo centro plantea incorporar el sector forestal para producir alimentos, lo cual suena bien y es de hecho novedoso, ya que para humanos estará atendiendo tanto a la demanda de los celíacos, como a los que desean alimentos orgánicos con alto contenido de proteína y fibras, y también se atenderá al sector pecuario. De hecho en la cultura local existe el uso del follaje de este árbol como alimento pecuario desde hace varios siglos.

La creación del Centro es un hecho por demás importante para la ciencia en nuestro país. Acuña este nombre porque se centrará en atender específicamente investigación, desarrollo tecnológico e innovación de una especie vegetal, que en este caso es el ramón. El Centro lo impulsan siete instituciones públicas, de los cuales cinco son institutos tecnológicos, el Colegio de Postgraduados y el Centro de Investigación Científica de Yucatán, todos ellos ubicados en el área maya, específicamente en la región de la península de Yucatán: Yucatán, Quintana Roo, Campeche, y se sumó Tabasco. Las instituciones se abocaran en principio a trabajar en las siguientes líneas estratégicas: 1.- Sustentabilidad alimentaria y nutrición; ­­2.- Sistemas agrícolas sustentables; 3.- Biotecnología agrícola, alimentaria y de bebidas; ­4.- Alimentos funcionales y nutracéuticos; 5.- Impulso a la cadena productiva del Ramón, y 6.- Desarrollo rural sustentable de la región en el área de influencia investigada. Estas líneas de trabajo fueron acordadas en atención a la vocación y fortalezas de cada una de las instituciones. Para el financiamiento de algunas ­acciones específicas del Centro, se ­tendrán que elaborar proyectos específicos competitivos que las globalizadoras puedan financiar, o bien las agencias internacionales. Es una apuesta también para apoyar el de­sarrollo ­rural, que ha sido generada por los intelectuales de la región y así coadyuvar a la propuesta de descentralización de la ciencia en Mexico.

En el uso de la palabra durante el evento, el secretario de desarrollo rural de Campeche ingeniero Armando Toledo, resaltó el modelo y la importancia de atender la problemática regional con el respaldo de la ciencia que se desarrolla en las instituciones participantes, lo que aunado a los habitantes de las zonas de selva tropical donde se encuentran los macizos de ramón y a que exista ya una empresa dedicada expresamente a la comercialización de los productos del ramón, estará favoreciendo una alianza poco común en el país. Abundó que el gobierno del estado financiará el establecimiento de un vivero en el Instituto Tecnológico de China, a fin de disponer de un millón de árboles de esta especie y favorecer la restauración de las tierras que se han deteriorado por actividades agrícolas o pecuarias en el estado.

Se ha dicho que es deseable establecer centros de investigación en algunos estados del país que no cuentan con alguno. Es correcto el planteamiento, pero crear estructuras es muy costoso, aunado a la necesidad de contar con nuevas plazas, para contratar investigadores y administrativos. Por qué no considerar el presente modelo, que abrazaron las instituciones participantes y el gobierno del estado, para crear nuevos centros que sean establecidos con proyectos bandera de algún tema pertinente y en el que participen las instituciones que tengan interés y capacidades establecidas para aportar conocimientos, y así se avance en atender necesidades sentidas, sean éstas de ciencia básica o bien de algún tema tecnológico de urgente atención. Ojalá y esta experiencia del sureste mexicano sea considerada como una opción por los tomadores de decisiones, para que la ciencia se traduzca a la brevedad posible en bienestar social en nuestro país.



*Coordinador de Agrociencias, Academia Mexicana de Ciencias,
Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias,
Centro de Investigación Científica de Yucatán.

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