Lunes, 01 Junio 2020 08:16

Gerardo Gamba

Por qué y cuándo es conveniente utilizar cubrebocas

Dr. Gerardo Gamba

Comité de Ciencias Naturales Comité de Ciencias Naturales


Durante la epidemia de SARS-CoV-2 ha existido controversia, cada vez menor, sobre la utilidad o no de portar un cubreboca. Sin embargo, ha ido quedando claro que es uno de los sistemas mas eficientes a los que podemos recurrir para protegernos nosotros y proteger a los demás de nosotros. La principal vía de transmisión de infecciones respiratorias es a través de partículas de gotas (de 5 a 10 micras [μM]) o aerosoles (menor de 5 μM) que arrojan los individuos que están contagiados, asintomáticos o enfermos, al estornudar, toser, hablar o respirar. Así, en ese orden, estornudar suelta más gotas y aerosoles que toser, que a su vez es peor que hablar y al final respirar. Por eso se recomienda que al toser o estornudar, se haga en contra del pliegue del codo para que la mayor parte de las gotas o aerosoles que se expelen queden atrapados en la ropa o en la piel del individuo y no salgan al medio ambiente a flotar.

Las gotas no son visibles al ojo humano. Una micra es la milésima parte de un milímetro. Para darse una idea, el diámetro de un cabello es de 70 a 80 micras. Entonces, una gota es como ocho veces mas pequeña que un cabello y el aerosol es como 20 veces mas pequeño. Mientras más grande es una gota, menor tiempo y distancia le llevará llegar al piso por efecto de la gravitación universal. Las gotas pueden tardar alguno segundos y unos cuantos metros, mientras que los aerosoles pueden estar flotando por horas en el ambiente.

La principal fuente de contagio durante la epidemia son los individuos que se han infectado o contagiado, pero que todavía no lo saben o nunca lo sabrán. No sabemos aun cuál va a ser la frecuencia de individuos asintomáticos o que desarrollen muy pocos síntomas y a su vez, inespecíficos, y por tanto, no están conscientes de que son portadores del virus y fuente de contagio. Este es el argumento a favor de hacer mucho más muestreo de la población con la prueba para diagnosticar al SARS-CoV-2, porque si se detectan los individuos que estén en esta circunstancia, se pueden prevenir al respecto y aislarlos de los demás, mientras están replicando al virus. El argumento para hacer pocas pruebas ha sido que no es necesaria para tener una idea del número de enfermos con síntomas de COVID, con lo cual estoy de acuerdo. Los especialistas en epidemiología y estadística son muy buenos para hacer esos cálculos. La utilidad de hacer más pruebas sería para detectar a los que no saben que están enfermos.

Múltiples estudios, de los cuales se pueden ver hasta videos (por ejemplo, youtube.com/watch?v=UNHgQq0BGLI), muestran con tecnología de luminiscencia o rayos laser como las gotas o aerosoles que se expelen al hablar se reducen en cantidad muy importante al portar un cubreboca. Por estos motivos, en lo que podemos colaborar los ciudadanos es que en caso de salir de casa, comportarnos como si estuviéramos contagiados. Tomar esta acción para proteger a los demás de nosotros, con lo que adicionalmente nos protegemos a nosotros de los demás.

La otra acción importante que podemos tomar es evitar en la medida de lo que sea posible estar en espacios cerrados en donde exista cierta concentración de gente y, particularmente, si algunos no portan cubre boca. Si queremos ver a otras personas que también han estado en casa guardando distancia, lo mejor en tal caso es hacerlo en espacios abiertos. Hagamos una analogía de las gotas o aerosoles que exhalamos los humanos con el humo del tabaco. No es lo mismo que alguien fume un cigarro en una habitación sin ventilación, a que lo haga en la misma habitación, pero con ventilación o, a que lo haga en un espacio abierto. Aun más, no es lo mismo que en un espacio cerrado una persona fume un cigarro, a que 10 personas fumen cada una un cigarro. Es claro con esta analogía que la posibilidad de contagiarse es mucho mayor si uno permanece en un espacio cerrado durante mucho tiempo y ahí hay alguien que tenga COVID. Sin embargo, si ese alguien tiene cubreboca, la posibilidad disminuye.

Lo anterior no quiere decir que el espacio abierto sea 100 % seguro. Aun en un espacio abierto uno puede detectar cuando una persona está fumando a varios metros de distancia. Claro que, en ese caso el olor se disipa más rápido, porque las partículas de aerosoles tienen más atmósfera en la cual dispersarse y el viento lo promueve.

Con lo anterior queda claro que el cubreboca llegó para quedarse, al menos por el tiempo que pase para que exista una vacuna efectiva y la reciban más del 50 o 60 % de la población. Existen varios sitios en internet en donde se puede obtener información de cómo hacer cubrebocas en casa, el material del que deben hacerse y como lavarlos, de tal forma que es relativamente sencillo procurase varios para toda la familia. No se ha dejado esperar la chispa e inventiva humana y empezamos a ver cubrebocas de muy diversas formas y con figuras, algunas muy tiernas para los niños y otras que de verdad dan miedo. No me extrañará cuando empecemos a ver desfiles de moda con cubrebocas hechos por diseñadores de alto nivel, con telas de lo más fino y que alcancen los precios exorbitantes. Así como el brasier de diamantes de un millón de dólares que portan las angelitas consentidas de Victoria Secrets en el famoso desfile anual, algún día pronto veremos los cubrebocas de miles de dólares, de las marcas de ropa más renombradas, en las caras más populares y en las portadas de algunas revistas conocidas. Y, como siempre lo logran los publicistas, él o la modelo que los porten, hasta guapos se van a ver!



Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

Unidad de Fisiología Molecular, Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM e Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

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