Martes, 06 Febrero 2018 09:14
Descarga en formato PDF

ccc

Tecnologías y Envejecimiento Saludable



ccc

Introducción

El acelerado envejecimiento demográfico es un fenómeno que están experimentando o experimentarán todas las naciones del mundo (Beard et al 2016). De acuerdo con el reporte World Population Prospects revisión 2017 de la división de población del departamento de asuntos económicos y sociales de la ONU, el número de adultos mayores (60+ años) se ha incrementado de manera considerable en los años recientes y se espera que se acelere en las próximas décadas.


Puntos clave

• La población mundial está envejeciendo lo que conlleva costes sociales, económicos y políticos

• El envejecimiento saludable demanda intervenciones orientadas a prevenir tanto enfermedades como el declive físico y cognitivo.

• Las tecnologías de la información y comunicaciones pueden aliviar los diferentes costos coadyuvando a un envejecimiento saludable, y pueden hacerlo aliviando las pérdidas funcionales y cognitivas o bien facilitando a aquellos adultos mayores que aún conservan su independencia que continúen participando en lo que les importa.

• Los puntos más críticos son las enfermedades no transmisibles y las condiciones derivadas de la edad, pero el impacto de las TIC se extiende más allá de las implicaciones directas, pudiendo influir en el diseño e implementación de políticas públicas.

• Posiblemente, la forma más directa y eficiente de facilitar el desarrollo de tecnologías que favorezcan el envejecimiento saludable a corto, mediano y largo plazo es la inversión en ciencia básica, de la cual emanan los avances tecnológicos, la mejora del sistema educativo y la inversión en infraestructura.



Se proyecta que para el año 2050 este grupo poblacional tenga un crecimiento de más del doble con respecto a 2017 (de 962 millones a 2100 millones) y para el 2100 se proyecta que se triplique con respecto a 2017, alcanzando los 3100 millones. Incluso, el número de grandes viejos (personas de 80+ años) es el sector de adultos mayores con el crecimiento más acelerado. Para 2050 habrá 425 millones de grandes viejos, triplicando el número de los que hay en 2017 (137 millones); mientras que para 2100 se espera que el número de grandes viejos se haya incrementado casi siete veces, pasando a 909 millones. Dado este fenómeno de envejecimiento poblacional, lo que usualmente es conocido como una pirámide poblacional, se está convirtiendo en lo que ahora se denomina un domo poblacional.

El concepto de vida saludable incluye tres componentes principales:

• baja probabilidad de padecer enfermedades o invalidez,

• elevada capacidad funcional física y cognitiva,

• y mantenimiento de una vida activa en la sociedad.

Los 3 componentes se degradan rápidamente en edades avanzadas.

Apoyo de la Tecnología

Para que un adulto mayor pueda vivir con autonomía en su hogar, requiere tener un nivel mínimo de competencia (facilidad con que piensa, siente y actúa) e independencia (capacidad de ejecutar actividades) para realizar su vida diaria en el hogar. La tecnología puede apoyar ayudando en la activación física y cognitiva del adulto mayor desde diferentes enfoques. Sin ser exhaustivos:

•Tecnologías de sensores y cómputo ubicuo permiten monitorear al adulto mayor en su vida diaria idealmente sin interferir con esta (Weiser 1991).

•El enfoque conocido como AAL (por sus siglas del inglés: Ambient Assisted Living) tiene como objetivo extender el tiempo de permanencia de los adultos mayores en su hogar con sistemas que los asistan en sus actividades de vida diaria (AVD) (Steg et al. 2006).

•La bio-instrumentación permite desarrollar nuevas formas de gestión y tratamiento de enfermedades y discapacidades.

•Conceptos como mHealth (también llamada mobile health) o eHealth (electronic health) permiten la provisión de servicios de salud e información mediante medios electrónicos y de forma remota como en el caso de la telemedicina.

•El cómputo persuasivo puede influir en los comportamientos, sentimientos o pensamientos (Frogg 1998)

•El cómputo afectivo, por su parte, tiene como objetivo la transmisión, interpretación y despliegue de emociones a través de los medios electrónicos, facilitando y haciendo más significativa la socialización del adulto mayor a través de estos medios (Piccard, 1997).

•Los sistemas de rehabilitación robóticos y virtuales cuyo objetivo es devolver la funcionalidad a personas con discapacidades motoras mediante estrategias restauradoras, compensatorias o sustitutorias (Sucar et al, 2013).

El envejecimiento poblacional trae consigo consabidos costes sociales, económicos y políticos. Los costos económicos directos (i.e. relacionados con el cuidado del adulto mayor, por ejemplo el costo de una residencia de cuidado) o indirectos (i.e. relacionados con los montos que deja de percibir un familiar por realizar él mismo el cuidado, por ejemplo las horas de permiso o faltas en el trabajo por cuidar a un adulto mayor), suelen ser altos. Particularmente, los costos directos se pueden dividir en aquellos relacionados con el cuidado de día o guardería (i.e. Adult Day Care), residencias de cuidado básico (i.e. Assisted Living Facility), y residencias de cuidado especializado (i.e. Nursing Home Care). En México, de acuerdo con un artículo publicado en la revista Expansión (2015), el costo mensual de una guardería oscila entre los 7 mil y 15 mil pesos, mientras que el de una residencia de cuidado básico o especializado oscila entre los 13 mil y los 45 mil pesos (actualmente el costo puede ser incluso mayor). Por otro lado, en los Estados Unidos, de acuerdo a una encuesta realizada por la empresa Genwort (2016), los costos mensuales fueron de aproximadamente mil quinientos dólares para una guardería, tres mil quinientos dólares para una residencia de cuidado básico y siete mil quinientos dólares para una residencia de cuidado especializado. Con respecto a los costos indirectos, en Canadá los resultados de una encuesta nacional del Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), Aging Parents Poll (Marzo 2017), establecen que los costos indirectos ascienden a 27 mil millones de dólares al año tomando en cuenta el salario promedio canadiense, mientras que los costos directos del cuidado del adulto mayor ascienden a 6 mil millones de dólares anuales; con lo cual se observa que los costos indirectos pueden llegar a ser más significativos. En México, de acuerdo con (Gutiérrez-Robledo et al., 2016), los costos indirectos (o el trabajo no remunerado en salud) representaron el 19.3% del PIB nacional en salud en 2014.

Desde el punto de vista del envejecimiento saludable se debe poner el foco en las enfermedades no transmisibles y las condiciones derivadas de la edad (Hajat 2017). Los sistemas de salud se enfrentan a la llamada doble carga debido a la transición epidemiológica (Frenk 2006). Por ejemplo, en México la mortandad achacable a las enfermedades no transmisibles ha pasado del 54.5% en 1975, al 82.5% en el 2000 y se espera alcance el 90% para 2025 (Tapia-Conyer et al. 2013).

Las intervenciones para evitar el declive físico y cognitivo tienen un amplio espectro que incluye además de las clínicas y farmacológicas, alternativas como el incremento de la actividad física, la adherencia a dietas mediterráneas, o el ejercicio cognitivo (Klimova 2017). El uso actual de las tecnologías en las intervenciones clínicas y farmacológicas es indiscutible como lo demuestran la robótica quirúrgica o el empleo de imagenología en los estudios farmacológicos, o el posible uso futuro de nano-robots. Entre las últimas, teniendo en cuenta los retos actuales, las líneas de actuación de las TIC para el envejecimiento saludable se pueden dar en:

• Prevención: Educación en salud y/o detección de factores de riesgo.

• Diagnóstico: Sistemas de apoyo a la toma de decisiones.

• Tratamiento: Soporte a las intervenciones.

• Seguimiento: Monitoreo del paciente.

Además, de forma trasversal, la aparición de nuevas tecnologías puede y debe influir en el desarrollo de políticas públicas en salud en las que el G20 tiene una responsabilidad directa. La gestión e implementación de políticas públicas en salud son, desde este punto de vista, una forma de promover y alcanzar la salud ubicua; para todos, en cualquier lugar, en cualquier instante, y bajo cualquier circunstancia. Los retos no son únicamente financieros y paradigmáticos, sino también de implementación. Llevar la salud y el bienestar a los sectores de la población más aislados económicamente, socialmente o geográficamente suponen un reto colosal. El uso de las TICs facilita la implementación de estas políticas así como el aprovechamiento de las sinergias sociales para mejorar el acceso a los servicios de salud (Tapia-Conyer et al. 2013): abaratando costos, reduciendo la demanda de personal especializado, favoreciendo la disponibilidad de medicinas y pruebas de laboratorio, garantizando la continuidad del cuidado, sustentando la formación de recursos humanos especializados, favoreciendo la colaboración entre pacientes y proveedores de salud y permitiendo el monitoreo y vigilancia, entre otros. Finalmente, los nuevos servicios tecnológicos ofertados bajo la demanda propiciada por el envejecimiento poblacional abren nuevas oportunidades de negocios.

Visión del sector científico sobre la participación de México en el tema de Tecnología y Envejecimiento Saludable

El índice de desarrollo humano (IDH) se fundamenta en tres pilares; salud, educación e ingreso. Uno de los mayores motores detrás de este desarrollo es la inversión en I+D como se ilustra en la Ilustración 1. México con una inversión promedio por debajo del 0.5% de su producto interior bruto pierde rápidamente el tren del desarrollo de los avances tecnológicos, y se obliga a comprar tecnología. Si el uso de las tecnologías tiene algo que ofrecer al problema del envejecimiento saludable, la mejor receta es una política de inversión en ciencia.


Figura 2. Relación entre la inversión en I+D y el índice de desarrollo humano en la última década. Fuentes de los datos: Inversión en I+D - UNESCO Institute for Statistics; Índice de desarrollo humano - United Nations Development Programme (UNDP)


Particularizando para la situación de México, muchas de las tecnologías anteriormente mencionadas como las de cómputo ubicuo y bio-instrumentación, están lo suficientemente sólidas como para transitar de los ámbitos de investigación científica a la sociedad. Este desarrollo tecnológico sólo es posible contando con recursos humanos altamente calificados. En este sentido el problema tiene muchas aristas como la propia idiosincrasia y cultura de inversión del país, pero dos componentes importantes son el deficiente sistema educativo y una falta acuciante de infraestructura. Con respecto al primero, México fue ubicado en el lugar 57 (70 al deshacer empates) en el informe PISA de 2015 (Fuente: OECD informe PISA 2015). Pero quizás más preocupante es que al observar su progreso en las componentes incluso hubo un retroceso en ciencias (422 en 2005 contra 416 en 2015) y la habilidad lectora virtualmente se encuentra estancada (422 en 2005 contra 423 en 2015). Con respecto a la infraestructura de tecnologías, por ejemplo, en 2015 menos del 40% de los hogares tenía acceso a internet (Fuente: INEGI), y en 2017, sólo el 56% de la población de México tenía acceso a internet -penetración- (Fuente: http://www.internetworldstats.com ).

Conclusiones

A falta de soluciones globales que permitan el rejuvenecimiento poblacional (por ejemplo cambios en la pirámide poblacional, o avances científicos en la regeneración celular), el envejecimiento de la población es un problema que llega para quedarse y es de esperar que se agudice en los años y décadas próximos. Las TICs ya ofrecen una serie de avances que pueden aliviar los costos sociales, económicos y políticos. Actualmente las TICs ya han penetrado en intervenciones clínicas, farmacológicas, sociales y de política pública tanto en las formas preventivas (deseable) como reactivas, pero hay margen de mejora.

No obstante, a medida que la ciencia básica nos va revelando los fundamentos biológicos del envejecimiento y conocemos mejor la ciencia geriátrica, es de esperar que la penetración tecnológica en el área del envejecimiento saludable aumente. La importancia de los entornos físico y sociales alrededor del adulto mayor es crítica (Birmingham Policy Commission on Healthy Ageing). Esto demanda tecnologías que no sólo ayuden al adulto mayor a compensar deficiencias surgidas por la edad, sino de otras tecnologías que puedan facilitar el acceso del adulto mayor a servicios, incluyendo transporte público, mantenimiento de las calles y del hogar, fortalecimiento de su seguridad, etc.

Instrumentos internacionales:

• La oficina regional europea de naciones unidas identifica las políticas orientadas a lidiar con el envejecimiento poblacional como clave para poder lidiar con la carga social y económica asociada al bienestar de la región. (http://www.euro.who.int/en/health-topics/Life-stages/healthy-ageing/policy). Varias de las líneas de acción identificadas ya están siendo atacadas mediante soluciones tecnológicas.

• En 2015 la Casa Blanca publicó un resumen de políticas sobre envejecimiento saludable (https://archive.whitehouseconferenceonaging.gov/blog/policy/post/healthy-aging-policy-brief) detallando varias de las acciones del gobierno de Estados Unidos encaminados a facilitar un envejecimiento saludable a la población estadounidense. Este resumen reconoce al adulto mayor como miembros que contribuyen a la sociedad a través de diferentes mecanismos incluyendo el trabajo remunerado, el voluntariado o ayudando en las familias de forma no pagada. Esta contribución se ha estimado que sólo en el caso de Estados Unidos supone una contribución superior a los 160 mil millones de dólares anuales.

• WHO World report on ageing and health (http://www.who.int/ageing/events/world-report-2015-launch/en/) revisa los conocimientos actuales y los huecos en el mismo en lo referente al concepto de envejecimiento saludable.

• La plataforma European Innovation Partnership on Active and Healthy Ageing de la comisión europea( https://ec.europa.eu/eip/ageing/home_en ) que aglomera a diferentes actores de diferentes ámbitos políticos y toda la cadena de innovación tecnológica para lidiar con retos sociales relacionados con el envejecimiento saludable.

• Centre for Policy on Ageing, (http://www.cpa.org.uk/index.html ) es una organización británica sin ánimo de lucro cuyo objetivo es el de promover los intereses de la población adulta mayor a través de la investigación, el análisis político y la diseminación de información.


Instrumentos nacionales

• Red temática de envejecimiento, salud y desarrollo social del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (http://www.redtematicaenvejecimiento.org/).


Autores: Dr. Luis Enrique Sucar Succar (Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias), Dr. Alberto Leopoldo Morán y Solares y Dr. Felipe Orihuela Espina.

Referencias

Beard, JR. et al 2016. The World report on ageing and health: a policy framework for healthy ageing. The Lancet, 387: 2145–54.

Birmingham Policy Commission on Healthy Ageing. 2014. Healthy Ageing In The 21st Century: The Best Is Yet To Come.

CIBC Aging Parents Poll. March 2017. Disponible en https://mma.prnewswire.com/media/508410/Canadian_Imperial_Bank_of_Commerce_Caring_for_aging_parents_cost.pdf?p=original.

Frenk, J., 2006. Bridging the divide: global lessons from evidence-based health policy in Mexico. Lancet, 368(9539), pp.954–61.

Frogg, B.J., 1999. Persuasive Technologies. Communications of the ACM, 42(5), pp.27–29.

Gutiérrez Robledo L.M., Agudelo Botero M., Giraldo Rodríguez L., Medina Campos R.H. (Coords.), 2016: Hechos y desafíos para un envejecimiento saludable en México, Instituto Nacional de Geriatría, 69p.

Hajat C, Selwyn A, Harris M, Yach D., 2017. Preventive Interventions for the Second Half of Life: A Systematic Review. Am J Health Promot. 1:890117117712355.

Klimova, B., Valis, M., & Kuca, K., 2017. Cognitive decline in normal aging and its prevention: a review on non-pharmacological lifestyle strategies. Clinical interventions in aging, 12, 903.

Organización de Naciones Unidas: World Population Prospects, The 2017 Revision - Key Findings and Advance Tables: División de población, Departamento de asuntos económicos y sociales, ONU, (2017). Disponible en https://esa.un.org/unpd/wpp/Publications/Files/WPP2017_KeyFindings.pdf

Picard, R. W.; Picard, R. 1997. Affective computing. Cambridge: MIT press, pp. 270, Vol. 252.

Steg, H. et al., 2006. Europe Is Facing a Demographic Challenge - Ambient Assisted Living Offers Solutions.

Sucar, L.E., Orihuela-Espina, F., Luis-Velázquez,R., Reinkensmeyer, D.J., Leder, R., Hernández-Franco, J. 2014. Gesture Therapy: An upper limb virtual reality-based motor rehabilitation platform. In IEEE Transactions on Neural Systems and Rehabilitation Engineering, 22(3): 634-643

Tapia-Conyer, R., Gallardo-Rincón, H. & Saucedo-Martinez, R., 2013. CASALUD: an innovative health-care system to control and prevent non-communicable diseases in Mexico. Perspectives in public health.

Weiser, M., 1993. Some Computer Science Issues in Ubiquitous Computing. Communications of the ACM, 36(7), pp.75–84.

Inicio