Lunes, 27 Septiembre 2021 08:32

Gerardo Gamba

Las vacunas de COVID en la infancia

Dr. Gerardo Gamba Ayala

Comité de Ciencias Naturales Comité de Ciencias Naturales



De acuerdo a un reportaje publicado en The New York Times, se han aplicado al 22 de septiembre, 6 mil millones de dosis de vacunas anti-COVID en el mundo, lo que en promedio significa, 78 dosis por cada 100 personas. Hay por supuesto una desigualdad que ofende. Mientras que en 13 países se tiene un promedio superior a 150 dosis por cada 100 habitantes (incluidos tres de América Latina; Cuba, Uruguay y Chile), hay 50 países con menos de 25 (la mayoría de África, pero hay tres de América Latina; Jamaica, Nicaragua y Haití). México tiene un promedio de 75 dosis por cada 100 habitantes, apenas por debajo del promedio general y con 75 países con más vacunación que nosotros, incluyendo ocho de América Latina.

En mi opinión, toda la población tendrá que ser vacunada para evitar el COVID. El caso de los niños no será la excepción. A los niños es menos probable que les de COVID y si les da, en la mayoría de los casos será un COVID asintomático o con síntomas leves. Sin embargo, aunque el porcentaje de gravedad sea muy bajo, cuando termine por darle COVID a todos los niños, habrá un número considerable de pequeños con casos graves y muertes. Es nuestra obligación como adultos hacer lo necesario para evitar que eso suceda.

La vacunación no solo tiene el objetivo de reducir los casos graves de COVID, sino también detener la propagación de la enfermedad, ya que las gentes vacunadas tienen mucho menos probabilidad de enfermarse y por lo tanto de esparcir el virus. Si los niños hacen casos leves o asintomáticos de COVID, eso los convierte en una fuente importante de propagación de la enfermedad, ya que el contacto cercano de padres y familiares con los niños es muy intenso. Finalmente, el otro objetivo de la vacunación es reducir la probabilidad de que se generen mutantes del virus. Mientras menos gente se enferme de COVID, es menos probable que surjan mutantes peligrosas. Luego entonces, si alguien piensa que no hay que vacunar a los niños porque no les da COVID, cuando menos, que se incline por la vacunación infantil, porque tendría como fin proteger al resto de la población.

La semana pasada la empresa Pfizer/BioNTech anunció los resultados preliminares de vacunación en niños de 5 a 11 años. Se trata de un estudio fase 2/3 en el que se han incluido niños desde 6 meses a 11 años, de los cuales 2,268 tienen entre 5 y 11 años. Los niños han sido inmunizados con 10 μg, que es la tercera parte de la dosis de un adulto. Los resultados muestran que, un mes después de la segunda dosis, la producción de anticuerpos neutralizantes contra el virus es robusta y similar a la observada en adultos, lo que sugiere que la protección será correcta y no hubo reacciones secundarias importantes, por lo que la vacuna fue muy bien tolerada. Dado que se utiliza la tercera parte de la dosis y un frasco en adultos alcanza para cinco dosis, supongo que eso significa que con un frasco se podrán aplicar 15 dosis infantiles, lo que reducirá los costos de vacunación en la población infantil, que en muchos países es la más numerosa.

En nuestro país apenas el viernes pasado anunciaron un plan de 750 mil a 1.5 millones de vacunas para adolescentes con factores de riesgo para COVID grave. Inevitablemente debemos transitar, de demandas ante la suprema corte de justicia para vacunar algunos niños, a planear el programa universal de vacunación infantil.



Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010

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