Martes, 05 Octubre 2021 08:11

Raul Rojas

Reapertura de las escuelas y el riesgo aceptable

Raúl Rojas González*

Miembro del Comité de Tecnología y Diseño Comité de Tecnologia y Diseño



Ahora que se discute en México cuándo y cómo regresar a las clases presenciales en las universidades, es interesante considerar lo que está ocurriendo en Estados Unidos, donde la población en general tiene ya un porcentaje de vacunación que es elevado, pero de ninguna manera óptimo. A pesar de que la vacuna contra el Covid está disponible para todos los mayores de 12 años, no todos los estudiantes universitarios se han vacunado. Eso ha producido diversas estrategias de reapertura en los diferentes estados de la unión norteamericana.

La Universidad de Stanford, por ejemplo, va a tener clases presenciales durante el otoño. Todos los estudiantes y profesores vacunados tienen que pasar una prueba semanal de Covid. Los no vacunados, hasta dos pruebas semanales. Las mascarillas son obligatorias en espacios cerrados.

La Universidad de California en Berkeley tomó un paso decisivo cuando hizo obligatoria la vacunación para poder regresar al campus (excepto para personas con permiso religioso o médico). Aun así, el uso de la mascarilla es forzoso en los salones. La universidad misma vacuna a todo el que lo solicite. Berkeley no es la única universidad con un “mandato de vacunarse”. Tan solo en California, 63 universidades y colegios requieren ya la vacuna para poder asistir a clases en el otoño.

La Universidad de Nevada y otras no reinscriben estudiantes para el período lectivo 2022, si no están vacunados, pero han regresado a las clases presenciales desde agosto, sin un mandato de vacuna. Los resultados son ambiguos. Desde el principio del semestre se han contagiado 14 estudiantes y un profesor cada día (incluyendo el fin de semana en el cálculo del promedio). En un semestre de 110 días, eso implica que se habrán contagiado unos 1540 estudiantes hasta el fin del semestre (de entre 17000 en el campus de Reno) y unos 110 profesores. No ha habido ninguna fatalidad, quizás porque entre los contagiados se encuentran muchas personas ya vacunadas. Estas cifras, extrapoladas hasta diciembre, seguramente bajarán a medida que siga avanzando la vacunación de los estudiantes.

Como estos números y las políticas adoptadas por las diversas universidades muestran, el riesgo del retorno a las clases presenciales no es cero, aún con un alto grado de vacunación. Las escuelas y universidades son puntos de contacto para muchas personas que pueden llevar el virus a sus familias. Los estudiantes no corren tanto peligro, por su juventud. Sus padres y abuelos son los más expuestos. Pero en Estados Unidos los estudiantes viven en el campus, separados de sus familias. En México no es así, por lo que el retorno a clases es socialmente más arriesgado.

No parece haber otra alternativa, para poder terminar con la epidemia, más que vacunar a todos los jóvenes y niños, incluso de edad preescolar. Aparentemente ya pronto en Estados Unidos la vacunación contra el Covid será aprobada para niños mayores de dos años. En México debe ocurrir también. Y rápido. La vacuna para los niños evitará que las escuelas sean centros de distribución del virus a sectores de la población más débiles. Por eso no entiendo ni siquiera como es que altos funcionarios en México argumentan en contra de la vacunación infantil, cuando todos sabemos que las escuelas han sido tradicionalmente focos de contagio epidémico.



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