Martes, 30 Noviembre 2021 14:31

Daniel Reséndiz Núñez (1937-2021), ingeniero, científico maestro y funcionario ejemplar




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Por Dr. Francisco J Sánchez Sesma y Efraín Ovando Shelley


Daniel Reséndiz Núñez, Investigador Emérito y ex director de la Facultad de Ingeniería y del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), falleció el sábado 27 de noviembre a los 84 años.

Fue Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Tecnología y Diseño (1990) por lo que formaba parte del Consejo Consultivo de la Presidencia de la República. Presidió la Academia de la Investigación Científica, hoy Academia Mexicana de Ciencias. Llegó a ser Secretario General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Subsecretario de Educa-ción Superior e Investigación Científica en la Secretaria de Educación, Subdirector Técnico de la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Nacional del Agua y miembro del Comité Asesor de la Organización de Naciones Unidas sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo. Fue miembro del Consejo Directivo del Instituto Mexicano del Petróleo y miembro del Comité Asesor de Naciones Unidas sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, así como miembro del Patronato de la Universidad Autónoma Metropolitana y de varios comités en la UNAM.

Estas distinciones académicas y nombramientos como funcionario y técnico de alto nivel revelan las múltiples inquietudes de un ingeniero, investigador, funcionario, creador de instituciones, de un ingeniero firmemente comprometido en lo social. Su carrera es un ejemplo de trabajo arduo y de ahínco que demuestra que en México es posible formar profesionistas y científicos de alto nivel cuando concurren organización y recursos suficientes.

Nació en 1937 en las Maravillas, Hidalgo, y ahí cursó sus primeros estudios. En la Ciudad de México cursó el bachillerato, la licenciatura y el posgrado en la UNAM. Se recibió de Ingeniero Civil con Mención Honorífica en 1959 y obtuvo el grado de Doctor en Ingeniería en 1965. Ya como Ingeniero, en 1960 inició su muy fecunda labor como investigador en el Instituto de Ingeniería de la UNAM, su base de operaciones de toda la vida.

Daniel Reséndiz Núñez tuvo una actividad multifacética pues además de la investigación y docencia en mecánica de suelos, que hoy se reconoce como parte de la geotecnia, desplegó sus notables dotes de fundador de instituciones e impulsor de la ingeniería y de la ciencia en México. El ambiente intelectual y la efervescencia de la construcción del México moderno, así como las y enseñanzas de profesores e investigadores, marcaron al joven Reséndiz Núñez. Tuvo gran cercanía con Raúl J Marsal Córdova, y pudo interactuar con Nabor Carrillo Flores, Javier Barros Sierra, Emilio Rosenblueth Deutch y Carmen Meda. También influyó positivamente en las carreras y el desarrollo de colegas como Jesús Alberro y de investigadores más jóvenes como Gabriel Auvinet, Miguel Romo, entre muchos otros.

Todas estas influencias ayudan a explicar el rigor y la pasión con la que Daniel Reséndiz emprendió sus tareas. Es legendaria su veneración por el lenguaje preciso y la comunicación efectiva. Fue ampliamente reconocido por sus pares tanto en el país como en el mundo pues desarrolló teorías para entender mejor el comportamiento mecánico de los suelos y propuso métodos para diseñar y evaluar el desempeño de presas de tierra y enrocamiento, túneles en suelos blandos, además propuso soluciones novedosas en cimentaciones profundas.

Su interés en las arcillas del Valle de México, notables por sus altísimos contenidos de agua y su gran capacidad para amplificar los movimientos sísmicos, lo llevó a investigaciones pioneras para establecer los mecanismos de resistencia a los esfuerzos de corte y para conocer sus propiedades dinámicas. Con base en la teoría de la fluencia estudió el fenómeno de consolidación. Su conocimiento sobre este tema lo llevó a estudiar el fenómeno del hundimiento regional de la Ciudad de México el cual está íntimamente relacionado con la explotación de los acuíferos que subyacen a las arcillas compresibles. En años recientes señaló la necesidad de adoptar medidas de política pública para, cuando menos, mitigarlo. Reséndiz se distinguió por su gran habilidad para proponer simplificaciones, sin perder el rigor. Planteó y demostró un nuevo teorema de similitud para problemas no lineales en mecánica que ha permitido métodos para el pronóstico de asentamientos inducidos por la construcción de túneles en suelos blandos.

El Dr Reséndiz pugnó por llevar a la práctica los resultados de la investigación en ingeniería por lo que tuvo una destacada participación en la elaboración de Normas y Procedimientos de Construcción, así como en comités de expertos para la construcción y diseño de obras civiles tanto en el ámbito nacional como en el extranjero.

El sello que imprimió Daniel Reséndiz a sus trabajos en las instituciones que formó y dirigió fue el de un profundo respeto por el rigor académico y su indeclinable amor por México. Tanto en CONACYT como en CFE, o en el Instituto de Ingeniería o en la Facultad de Ingeniería su legado es profundo. Se adelantó a su tiempo al proponer desde la SEP la creación de las Universidades Tecnológicas.

En el año 2000 en un libro que llamó la atención en una época turbulenta (Futuros de la educación superior en México) exploró posibles trayectorias de nuestra educación superior. Su mirada llegaba a 2025 y consideró las necesidades, aspiraciones y circunstancias del país. Daniel Reséndiz Llamó la atención sobre diversos aspectos relacionados con la demografía, la distribución del ingreso; los logros, rezagos y resabios culturales de nuestra educación; la experiencia local y universal; las preferencias y tendencias sociales.

En el Seminario de Cultura Mexicana presentó un trabajo exhaustivo sobre la historia de México y la economía, insistió en la necesidad de recuperar los ritmos de crecimiento de la época de desarrollo estabilizador.

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